{"product_id":"los-patitos-feos-la-resiliencia-una-infancia-infeliz-no-determina-la-vida-ugly-ducklings-isbn-9788490321997","title":"Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida \/ Ugly Ducklings","description":"\u003cb\u003eLas claves para pasar de ser un patito feo a un hermoso cisne, libre de traumas y conflictos emocionales.\u003cbr\u003e\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003ci\u003eLos patitos feos\u003c\/i\u003e\u003c\/b\u003e \u003cb\u003ees un referente imprescindible en el campo de la psicología moderna.\u003cbr\u003e\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e\u003cb\u003eResiliencia:\u003c\/b\u003e dícese de la resistencia que ofrece un cuerpo a la rotura por golpe o de la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.\u003cbr\u003eTras superar una difícil infancia marcada por la muerte de sus padres en un campo de concentración nazi y su posterior paso por distintos orfanatos y centros de acogida, Boris Cyrulnik adoptó el concepto de «resiliencia» y lo aplicó al campo de la psicología infantil para demostrar y explicar cómo todo niño puede volver a empezar después de haber sufrido una experiencia traumática.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eMaria Callas o Georges Brassens son dos de los casos más célebres, pero hay muchos más ejemplosen las páginas de este libro que ponen de manifiesto que ninguna herida es un destino, que un niño traumatizado no está condenado a convertirse en un adulto fracasado y que alguien que ha sido maltratado en la infancia no tiene por qué convertirse en un futuro maltratador.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003cb\u003eENGLISH DESCRIPTION\u003cbr\u003e\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e\u003cb\u003eThe keys to stop being an ugly duckling and become a beautiful swan, free of trauma and emotional turmoil.\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003ci\u003eUgly Ducklings\u003c\/i\u003e is a crucial reference in the field of modern psychology.\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003eResilience: \u003c\/b\u003erefers to a body’s resistance to breakage after a strike, or the human capacity to be flexible in extreme situations and overcome them.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eAfter getting through a difficult childhood marked by the death of his parents in a Nazi concentration camp and his time at several orphanages and safe houses, Boris Cyrulnik adopted the concept of “resilience” and applied it to child psychology in order to demonstrate and explain how every kid can start over after suffering a traumatic experience.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eMaria Callas and Georges Brassens are two of the most famous cases, but there are many more examples within these pages, underlining how wounds are not manifest destiny, how a traumatized child is not condemned to become a failure in adulthood, and how someone who was mistreated in infancy doesn’t have to become a future abuser.\u003cb\u003eINTRODUCCION\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003eCuando estás muerto y surge el tiempo oculto de los recuerdos\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl fin del maltrato no es el regreso a la vida, es lo que nos obliga a comenzar una lenta metamorfosis.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa amabilidad patológica del pequeño pelirrojo\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa adaptación no es la resiliencia. Es excesivamente costosa, pero permite salvar algunos islotes de triste felicidad.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa creatividad de los descarriados \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa adquisición del proceso de resiliencia será analizado desde tres puntos de vista: la huella de los recursos internos en el temperamento, la estructura de la agresión y la disposición de los recursos externos en torno al herido.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLos lisiados del pasado nos pueden dar lecciones \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eHacen falta proyectos que permitan alejar el pasado y modificar la emoción asociada a los recuerdos.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eHay que aprender a observar para evitar la belleza venenosa de las metáforas \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eNo hay que confundir la constatación, que es una construcción social, con la observación, que es un método de creación.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003cb\u003eLA ORUGA\u003cbr\u003e\u003c\/b\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003eEl temperamento o la rebelión de los ángeles \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eDe la sustancia que nos somete a Satán a afecto de vitalidad que nos encanta o nos ponefuriosos.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa triste historia del espermatozoo de Layo y el óvulo de Yocasta \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLos determinantes genéticos existen, lo que no quiere decir que el hombre esté genéticamente determinado.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eGracias a nuestros avances, hemos evolucionado de la cultura de la culpa a la cultura del prejuicio \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eSentirse culpable en la época de las pestes no es lo mismo que sufrir en la época de la calma de las técnicas.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCómo aprenden a bailar los fetos \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl primer capítulo de nuestra biografía empieza en la vida intrauterina, cuando nos entrenamos a dar brincos.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eDonde se ve que la boca del feto revela la angustia de la madre \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa transmisión del pensamiento se realiza materialmente y modela el temperamento del bebé antes de su nacimiento.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eDar a luz un niño no es suficiente, también hay que traerlo  al mundo \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl sexo del niño es un potente portador de representación y cualquier indicio morfológico evoca un relato genealógico.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLos recién nacidos forzosamente se introducirán en la historia de sus padres \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eYa sea gruñón o sonriente, el menor de sus actos habita los sueños  y las pesadillas de quienes lo rodean.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando el marco del recién nacido es un triángulo parental\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eCada familia se caracteriza por un tipo de alianza que compone una envoltura sensorial en torno al bebé.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003ePapá payaso y bebé actor\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEn cada encuentro inventan un guión e invitan a participar a todos los miembros del hogar.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eÁmame, para que pueda abandonarte\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eCuando un bebé tranquilo se vuelve explorador es que su entorno le sirve de campamento base.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa elaboración de la manera de amar\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEsta base de seguridad enseña algunos estilos afectivos.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eOrígenes míticos de nuestras formas de amar \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eTodo discurso individual o cultural construye la envoltura sensorial que enseña al niño su estilo afectivo.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando el estilo afectivo del niño depende del relato íntimo de la madre \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl discurso predictivo de la madre organiza los comportamientos que modelan el temperamento del niño.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eUna madre que esté rodeada de afecto y disponga de un buen apoyo social ofrece mejores brazos \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa simple presencia del padre modifica el psiquismo de la madre que contiene al niño.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando los gemelos no tienen la misma madre \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eTodo se convierte en signo en esta burbuja afectiva en la que cada uno se diferencia.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eDonde se llega a observar cómo el pensamiento se transmite gracias a los gestos y a los objetos \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLas proezas intelectuales son posibles cuando los padres sin darse cuenta hacen hablar a los objetos.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eEl congénere desconocido: el descubrimiento del mundo del otro \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa perplejidad, la mirada, el índice y la comedia preparan a los bebés para la palabra.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando las historias sin palabras permiten compartir mundos interiores \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl pequeño comediante modifica el mundo mental de quienes le aman y el niño intruso logra ser aceptado gracias a las ofrendas alimentarias.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eDe cómo los clichés sociales privilegian determinados comportamientos del bebé \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl sudamericano baila antes y el bebé alemán hojea los libros.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eEl humor no es para reírse \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eSirve para transformar la angustia en fiesta emocional.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eFundamentos de la construcción de la resiliencia \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEn cualquier nivel, biológico, afectivo o social, es posible desarrollar una defensa.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando la relación conjunta destruye la construcción \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl sufrimiento de la madre impide al niño la adquisición de los comportamientos de seducción.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eSe conoce la causa, se conoce el remedio y todo se agrava \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eIntervienen otras causas, ya que los determinismos humanos son a corto plazo.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eVirginidad y capitalismo \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl himen era la firma de la paternidad, el ADN denuncia hoy al padre.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eEl padre precoz, rampa de lanzamiento \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eUn macho puede ser sustituido por una pistola de inyección, pero un padre ha de ser real para impulsar la confianza.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando el Estado diluye al padre \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e¿Sería concebible una sociedad sin padres?\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eDuelos ruidosos, duelos silenciosos \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eAl silencio de la desaparición se añade el ruido de la representación.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eResiliencia y comportamientos de seducción \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa búsqueda afectiva depende de la generosidad de los adultos que dispensan cuidados.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003eLA MARIPOSA\u003cbr\u003e\u003c\/b\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003eA los monstruos no les gusta el teatro \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eNo habría peor cinismo que decir las cosas tal como son. Afortunadamente, decir ya es interpretar.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003e¿Es concebible el choque psíquico? \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eTodo choque provoca una desorganización que a las culturas les ha costado mucho pensar.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa emoción traumática es un choque orgánico provocado por la idea que nos hacemos del agresor \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003ePerdonamos una catástrofe natural, revivimos continuamente\u003cbr\u003ela agresión de un grupo humano.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eEl estilo de desarrollo de la persona herida es lo que atribuye al golpe su poder traumatizante \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eSolo podemos encontrar los objetos a los que nuestro entorno nos ha hecho sensibles.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa adaptación que protege no siempre es un factor de resiliencia \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa sumisión, la desconfianza, la extrema frialdad son defensas adaptadas, pero la resiliencia exige la creación de un nuevo mundo.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando un combate heroico se convierte en un mito fundador \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eCon el trabajo de la memoria, un trauma se transforma en epopeya gracias a una victoria verbal.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eSin culpabilidad no hay moralidad \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEse tormento que tortura hace al herido sujeto y actor de su reparación.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eRobar o dar para sentirse fuerte \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa delincuencia, valor adaptativo en las sociedades enloquecidas, se conjuga con el don que repara la autoestima.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLas quimeras del pasado son verdaderas, en la medida en que son verdaderas las quimeras \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eTodo relato está construido por los elementos verdaderos, puestos de relieve por nuestras relaciones.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando un recuerdo preciso está envuelto en brumas hace el pasado soportable y hermoso \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl efecto de halo de la memoria traumática permite convencerse de que la felicidad todavía es posible.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eOrdalía secreta y reinserción social \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eCuando los niños se ponen a prueba para demostrarse que han sido perdonados.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eDeclaración de guerra contra los niños \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa violencia de Estado se extiende por el planeta, pero los niños solo se hunden si se hunde su entorno.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eActuar y comprender para no sufrir \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eComprender sin actuar nos vuelve vulnerables, pero actuar sin comprender nos vuelve delincuentes.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando la guerra reaviva los rescoldos de resiliencia \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa madurez precoz, las fantasías de omnipotencia y algunos sueños de afecto alumbran pequeñas llamas que el medio puede extinguir o reforzar.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eEl efecto destructor de una agresión sexual depende mucho de la distancia afectiva \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eSer agredido por un desconocido trastorna menos que la agresión de alguien cercano, que a menudo es protegido por la sociedad.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa posibilidad de resiliencia después de una agresión sexual depende mucho de las reacciones emocionales del entorno \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eCuando la familia se hunde, la víctima no puede superar el trauma. Lo que ayuda al herido no es que lo compadezcan sino que lo revaloricen.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando el trabajo del soñar dormido se incorpora a nuestra memoria y nos domina, el trabajo del soñar despierto nos permite recuperar el control \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl sueño biológico transforma en huellas cerebrales las preocupaciones que invaden nuestras ensoñaciones diurnas.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eCuando la negación consciente protege el sueño y cuando la impresión traumática provoca la reviviscencia onírica \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa remodelación de la representación de la herida por todos los medios de expresión permite, más tarde, prescindir de la negación que, como el yeso sobre una fractura, protege a la vez que altera.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa civilización de la fantasía suscita la creatividad reparadora \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eUn niño quebrantado se ve obligado a la creatividad que la familia y la cultura encauzan o dificultan.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLas culturas normativas erradican la imaginación \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa creatividad no es una distracción, es un aglutinante social y no un elemento de consumo fugaz.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eEl talento consiste en exponer la propia prueba dentro de una intriga divertida \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eSe trata de un desafío frente a una realidad demasiado penosa.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eAprender sin darse cuenta \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eEl sentimiento de evidencia es una conciencia parcial que no impide los aprendizajes inconscientes opuestos a esta evidencia.\u003cbr\u003e\u003cb\u003e\u003cbr\u003eLa falsificación creadora transforma la herida en organizadora del yo \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eUn recuerdo autobiográfico demasiado luminoso como una estrella matutina orienta nuestras decisiones y nuestra filosofía de la vida.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003cb\u003eConclusión \u003c\/b\u003e\u003cbr\u003eLa resiliencia no es un repertorio de cualidades que posee un individuo. Es un proceso que, desde el nacimiento hasta la muerte, nos teje sin cesar con nuestro entorno.«Una de las teorías más optimistas que ha visto la ciencia en los últimos decenios.» \u003cb\u003e—\u003c\/b\u003e\u003ci\u003e\u003cb\u003eLa Vanguardia\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e“One of the most optimistic theories that science has seen in the last decades.” \u003ci\u003eLa Vanguardia\u003c\/i\u003e\u003c\/i\u003e\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«Fascinante y revelador.» \u003cb\u003e—\u003c\/b\u003e\u003ci\u003e\u003cb\u003eThe Guardian\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e“Fascinating and revealing.” \u003ci\u003eThe Guardian\u003c\/i\u003e\u003c\/i\u003e\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«Los niños maltratados tienen esperanza para Cyrulnik. Su vida puede no solo ser normal sino magnífica.» \u003cb\u003e—\u003c\/b\u003e\u003ci\u003e\u003cb\u003eEl Cultural, El Mundo\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e“Abused children have hope in Cyrulnik’s eyes. Their life cannot only be normal, but magnificent.” \u003ci\u003eEl Cultural, El Mundo\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003c\/i\u003e\u003cb\u003eBoris Cyrulnik\u003c\/b\u003e nació en Burdeos en 1937 en el seno de una familia judía de origen ruso. Sus padres fueron víctimas del nazismo, y murieron en un campo de concentración cuando él todavía era un niño. Esta experiencia traumática lo empujó a convertirse en neuropsiquiatra y ahondar en el estudio de los traumas infantiles. Es autor de obras de gran éxito entre las que destacan \u003ci\u003eLos patitos feos\u003c\/i\u003e, \u003ci\u003eLa resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida\u003c\/i\u003e y \u003ci\u003eMorirse de vergüenza\u003c\/i\u003e.","brand":"Debolsillo","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":46301164732645,"sku":"NP9788490321997","price":12.95,"currency_code":"USD","in_stock":false}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/1842\/7735\/files\/9788490321997.jpg?v=1767731798","url":"https:\/\/k12savings.com\/products\/los-patitos-feos-la-resiliencia-una-infancia-infeliz-no-determina-la-vida-ugly-ducklings-isbn-9788490321997","provider":"K12savings","version":"1.0","type":"link"}