{"product_id":"manuscrito-encontrado-en-accra-manuscript-found-in-accra-isbn-9780345805089","title":"Manuscrito Encontrado en Accra \/ Manuscript Found in Accra","description":"\u003cb\u003eEl autor  de EL ALQUIMISTA revela en esta novela profundamente reflexiva que la gran sabiduría de la vida es que podemos ser dueños de las cosas que intentan esclavizarnos.\u003cbr\u003eNo hay arma más poderosa que las palabras\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e14 de julio de 1099. Mientras Jerusalén se prepara para la invasión de los cruzados, un griego convoca una reunión con los jóvenes y los viejos, los hombres y las mujeres de la ciudad. El misterioso hombre, conocido por todos como Copta, no busca unirse a ninguna religión en particular, pero guarda en su memoria todo lo que ha escuchado para poder transmitirlo a las generaciones futuras. \u003cbr\u003e“A partir de mañana, lo que era armonía se transformará en discordia. Lo que era alegría será sustituido por luto. Lo que era paz dará lugar a una guerra”, dijo Copta.\u003cbr\u003e“Nadie sabe lo que nos reserva el mañana, porque cada día trae su mal o su bien”, siguió. “Por lo tanto, al preguntar lo que desean saber, olvidarán a las tropas que están allá afuera y el miedo que traen dentro. Nuestro legado no será decir a aquellos que heredarán la tierra lo que sucedió el día de hoy; la historia se encargará de hacerlo. Hablaremos, entonces, de nuestra vida cotidiana, de las dificultades que nos vimos obligados a enfrentar”.\u003cbr\u003eReunidos en la plaza, mientras esperan el ataque enemigo, la gente empieza a preguntar. Le preguntan acerca de los verdaderos enemigos, la derrota, la soledad. Le hacen preguntas sobre la lucha, el cambio, la belleza, el camino a seguir. Y después le preguntan sobre el amor, la lealtad, el destino, el sexo y la elegancia, el miedo, la ansiedad, la sabiduría y lo que aguarda en el futuro —todo esto y más.\u003cbr\u003eY Copta les contestó.\u003cbr\u003eAhora, casi mil años más tarde, las respuestas de este hombre sabio siguen siendo validas, y \u003ci\u003eEl manuscrito encontrando en Accra\u003c\/i\u003e nos muestra los inextinguibles valores que quedan después de que todo ha sido destruido.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003cb\u003eENGLISH DESCRIPTION\u003c\/b\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eThe #1 International Bestselling author of THE ALCHEMIST reveals in this deeply thoughtful novel that the great wisdom of life is that we can be masters of the things that try to enslave us. \u003cbr\u003e“There is nothing wrong with anxiety. Although we cannot control God’s time, it is part of the human condition to want to receive the thing we are waiting for as quickly as possible. Or to drive away whatever is causing fear. Anxiety was born in the very same moment as mankind. And since we will never be able to master it, we will have to learn to live with it—just as we have learned to live with storms.\" \u003cbr\u003e\u003cbr\u003e1099. Jerusalem awaits the invasion of the crusaders who have surrounded the city’s gates. There, inside the ancient city’s walls, women and men of every age and faith have gathered to hear the wisdom of a mysterious man known only as the Copt.  \u003cbr\u003e\u003cbr\u003eAs the wise man speaks of loyalty, fear, bravery and solitude, of love, sex, beauty and elegance, his words offer truth and guidance, and reveal the human values that have endured throughout time—then as now, his words reveal who we are, what we fear and what we hope for the future.Traducido a 73 idiomas y publicado en más de 170 países, Paulo Coelho es uno de los escritores más influyentes de nuestro tiempo. Nació en Río de Janeiro en 1947, y a temprana edad descubrió su vocación de escritor. Inconformista e innovador, trabajó como periodista, actor, director de teatro y compositor. En 1987 publicó su primer libro, \u003ci\u003eEl Peregrino\u003c\/i\u003e, luego de recorrer el Camino de Santiago. A éste le siguió \u003ci\u003eEl Alquimista\u003c\/i\u003e, libro con el que inició su trayectoria internacional; vinieron después muchas otras obras que han llegado al corazón de las personas en el mundo entero. Colabora con algunos de los medios más prestigiosos del mundo, y desde 2002 es miembro de la Academia Brasileña de Letras. En 2007 fue nombrado Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas.\u003ci\u003ePrefacio y salutación\u003cbr\u003e\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003eEn diciembre de 1945, dos hermanos que buscaban un\u003c\/i\u003e sitio para descansar encontraron una vasija llena de papiros en una caverna en la región de Hamra Dom, en el Alto Egipto. En vez de avisar a las autoridades locales, como lo exigía la ley, resolvieron venderlos poco a poco en el mercado de antigüedades, evitando de esta manera llamar la atención del gobierno. La madre de los muchachos, temiendo la influencia de las «energías negativas», quemó varios de los papiros recién descubiertos.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eAl año siguiente, por razones que la historia no registra, los hermanos pelearon entre sí. Atribuyendo el hecho a las mencionadas «energías negativas», la madre entregó los manuscritos a un sacerdote, que vendió algunos de ellos al Museo Copto de El Cairo. Ahí, los pergaminos adquirieron el nombre que conservan hasta hoy: \u003ci\u003eManuscritos de Nag Hammadi \u003c\/i\u003e(en referencia a la ciudad más cercana a las cavernas donde fueron hallados). Uno de los peritos del museo, el historiador de las religiones Jean Doresse, comprendió la importancia del descubrimiento y lo mencionó por primera vez en una publicación en 1948.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eOtros pergaminos comenzaron a aparecer en el mercado negro. En poco tiempo, el gobierno egipcio se dio cuenta de la relevancia del hallazgo y trató de impedir que los manuscritos salieran del país. Poco después de la revolución de 1952, la mayor parte del material que había sido entregado al Museo Copto de El Cairo fue declarada patrimonio nacional. Sólo un texto escapó al cerco, y apareció en el establecimiento de un anticuario belga. Hubo tentativas inútiles de venderlo en Nueva York y París, hasta que finalmente fue adquirido por el Instituto Carl Jung en 1951. Con la muerte del famoso psicoanalista, el pergamino, ahora conocido como el Códice Jung, regresó a El Cairo, donde hoy están reunidos cerca de mil páginas y fragmentos de los \u003ci\u003eManuscritos de Nag Hammadi\u003c\/i\u003e.\u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003eLos papiros \u003c\/i\u003eencontrados son traducciones griegas de textos escritos entre el final del siglo primero de la Era Cristiana y el año 180 d.C., y constituyen un cuerpo de textos conocido también como los \u003ci\u003eEvangelios Apócrifos\u003c\/i\u003e, ya que no se encuentran en la Biblia tal como la conocemos hoy.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e¿Por qué razón?\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eEn el año 170 d.C., un grupo de obispos se reunió para definir los textos que formarían parte del Nuevo Testamento. El criterio fue simple: se debería incluir todo aquello que pudiera combatir las herejías y divisiones doctrinarias de la época. Fueron seleccionados los actuales evangelios, las cartas y todo lo que tenía una cierta «coherencia», digamos, con la idea central de lo que a su juicio era el Cristianismo. La referencia a la reunión de los obispos y la lista de libros aceptados están en el desconocido \u003ci\u003eCanon Muratori\u003c\/i\u003e. Los otros libros, como los encontrados en Nag Hammadi, quedaron fuera porque presentaban textos de mujeres (como el \u003ci\u003eEvangelio de María Magdalena\u003c\/i\u003e) o porque revelaban a un Jesús consciente de su misión divina, lo que volvería su pasaje por la muerte menos sufrido y doloroso.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003ci\u003eEn 1974, \u003c\/i\u003eun arqueólogo inglés, Sir Walter Wilkinson, descubrió cerca de Nag Hammadi otro manuscrito, esta vez en tres lenguas: árabe, hebreo y latín. Conocedor de las reglas que protegían los hallazgos en la región, envió el texto al Departamento de Antigüedades del Museo de El Cairo. Poco tiempo después recibió la respuesta: había por lo menos 155 copias de aquel documento circulando en el mundo (tres de las cuales pertenecían al museo) y todas eran prácticamente iguales. Las pruebas con carbono 14 (utilizadas para hacer la datación de materiales orgánicos) revelaron que el pergamino era relativamente reciente, escrito posiblemente en el año 1307 de la Era Cristiana. No fue difícil rastrear su origen a la ciudad de Accra (Acre), fuera del territorio egipcio. Por lo tanto, no existía restricción alguna para su salida del país, y Sir Wilkinson recibió un permiso por escrito del gobierno egipcio (Ref. 1901\/317\/IFP-75, fechado el 23 de noviembre de 1974) para llevarlo a Inglaterra.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003ci\u003eConocí al \u003c\/i\u003ehijo de Sir Walter Wilkinson en la Navidad de 1982, en Porthmadog, en el País de Gales, en el Reino Unido. Recuerdo que en aquella época mencionó el manuscrito encontrado por su padre, pero ninguno de los dos le dio mucha importancia al asunto. Mantuvimos una relación cordial a lo largo de todos esos años, y tuve la oportunidad de verlo por lo menos otras dos veces cuando visité su país para la promoción de mis libros.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eEl día 30 de noviembre de 2011 recibí una copia del texto al que se refirió en nuestro primer encuentro. Paso ahora a transcribirlo.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003eMe gustaría tanto comenzar estas líneas escribiendo:\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e« Ahora que estoy en el final de la\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003evida, dejo a quienes vinieran después\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003etodo aquello que aprendí mientras\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003ecaminaba por la faz de la Tierra.\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003eQue hagan buen uso de él ».\u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003e \u003c\/i\u003e\u003cbr\u003e\u003ci\u003ePero, por desgracia, eso no es verdad. Tengo sólo 21 \u003c\/i\u003eaños, unos padres que me dieron amor y educación y una mujer a la que amo y que me corresponde, pero la vida se encargará de separarnos mañana, cuando cada uno deba partir en busca de su camino, de su destino o de su forma de encarar la muerte.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003ePara nuestra familia, hoy es el día 14 de julio de 1099. Para la familia de Yakob, mi amigo de la infancia, con quien jugaba por las calles de esta ciudad de Jerusalén, estamos en 4899: él adora decir que la religión judaica es más antigua que la mía. Para el respetable Ibn al-Athir, que pasó la vida intentando registrar una historia que ahora llega a su fin, el año 492 está a punto de terminar. No concordamos en las fechas ni en la manera de adorar a Dios, pero en todo lo demás, la convivencia ha sido muy buena.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eHace una semana se reunieron nuestros comandantes: las tropas francesas son infinitamente superiores y están mejor armadas que las nuestras. A todos nos dieron una elección: abandonar la ciudad o luchar hasta la muerte, porque con toda certeza seremos derrotados. La mayoría decidió quedarse.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eEn este momento, los musulmanes están reunidos en la mezquita de Al-Aqsa, los judíos escogieron el Mihrab Dawud para concentrar a sus soldados y los cristianos, dispersos por muchos barrios, quedaron a cargo de la defensa del sector sur de la ciudad.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eAfuera podemos ver ya las torres de asalto, construidas con madera de barcos que fueron desmantelados especialmente para eso. Por el movimiento de las tropas enemigas, imaginamos que atacarán mañana por la mañana, derramando sangre en nombre del Papa, de la «liberación » de la ciudad, de los «deseos divinos».\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eEsta tarde, en el atrio donde hace un milenio el gobernador romano Poncio Pilatos entregó a Jesús a la multitud para que fuera crucificado, un grupo de hombres y mujeres de todas las edades fue al encuentro del griego que aquí todos conocemos como Copta.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eCopta es un tipo extraño. Decidió dejar su ciudad natal, Atenas, siendo todavía adolescente, para ir en busca de dinero y aventura. Terminó tocando a las puertas de nuestra ciudad casi muerto de hambre, fue bien recibido, abandonó poco a poco la idea de continuar su viaje y resolvió instalarse aquí.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eSe empleó como zapatero y, de la misma forma en que lo hacía Ibn al-Athir, comenzó a registrar para el futuro todo lo que veía y escuchaba. No buscó afiliarse a ninguna práctica religiosa y nadie trató de convencerlo de lo contrario. Para él no estamos en 1099, ni en 4859 y mucho menos al final del año 492. Copta solamente cree en el momento presente y en lo que llama Moira, su dios desconocido, la Energía Divina, responsable por la única ley que jamás puede ser transgredida o el mundo desaparecería.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eAl lado de Copta estaban los patriarcas de las tres religiones que se instalaron en Jerusalén. Ningún gobernante apareció mientras duró la conversación, preocupados como estaban con los últimos preparativos para la resistencia que, creemos, será completamente inútil.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—Hace muchos siglos, un hombre fue juzgado y condenado en esta plaza —comenzó el griego—. En la calle que sigue a la derecha, mientras caminaba en dirección a la muerte, pasó cerca de un grupo de mujeres. Al ver que lloraban, les dijo: «No lloren por mí, lloren por Jerusalén». Profetizaba lo que está ocurriendo ahora. A partir de mañana, lo que era armonía se transformará en discordia. Lo que era alegría será sustituido por luto. Lo que era paz dará lugar a una guerra que se extenderá hasta un futuro tan distante que no podemos siquiera soñar con su final.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eNadie dijo nada, porque ninguno de nosotros sabía exactamente lo que estaba haciendo ahí. ¿Seríamos obligados a escuchar otro sermón más sobre los invasores que se llamaban a sí mismos «cruzados»?\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eCopta saboreó un poco la confusión que se instaló entre nosotros. Y después de un largo silencio, decidió explicar:\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—Pueden destruir la ciudad, pero no pueden acabar con todo lo que ella nos enseñó. Por eso, es preciso que ese conocimiento no tenga el mismo destino que nuestras murallas, casas y calles.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e»Pero ¿qué es el conocimiento?»\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eComo nadie respondió, el griego continuó:\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—No es la verdad absoluta sobre la vida y la muerte, sino lo que nos ayuda a vivir y enfrentar los desafíos de la vida diaria. No es la erudición de los libros, que sirve sólo para alimentar discusiones inútiles sobre lo que ocurrió u ocurrirá, sino la sabiduría que reside en el corazón de los hombres y mujeres de buena voluntad.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eCopta prosiguió:\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—Yo soy un sabio, y aunque haya pasado todos estos años recuperando antigüedades, clasificando objetos, anotando fechas y discutiendo de política, no sé exactamente qué decir. Pero en este momento pido a la Energía Divina que purifique mi corazón. Ustedes me harán preguntas y yo las responderé. En la Grecia antigua, era así como los maestros aprendían: cuando sus discípulos los cuestionaban sobre algo en lo que nunca habían pensado antes pero que estaban obligados a contestar.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—¿Y qué haremos con las respuestas? —preguntó alguien.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—Algunos escribirán lo que digo. Otros se acordarán de las palabras. Pero lo importante es que hoy en la noche ustedes partan hacia los cuatro rincones del mundo, esparciendo lo que escucharán. Así, el alma de Jerusalén será preservada. Y un día podremos reconstruirla, no sólo una ciudad, sino como un lugar donde nuevamente la sabiduría habrá de converger y donde la paz volverá a reinar.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—Todos sabemos lo que nos espera mañana —dijo otro hombre—. ¿No sería mejor que discutiéramos cómo negociar la paz, o que nos preparáramos para el combate?\u003cbr\u003e \u003cbr\u003eCopta miró a los religiosos que estaban a su lado y, enseguida, se volvió hacia la multitud.\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e—Nadie sabe lo que nos reserva el mañana, porque cada día trae su mal o su bien. Por lo tanto, al preguntar lo que desean saber, olvidarán a las tropas que están allá afuera y el miedo que traen dentro. Nuestro legado no será decir a aquellos que heredarán la Tierra lo que sucedió el día de hoy; la historia se encargará de hacerlo. Hablaremos, entonces, de nuestra vida cotidiana, de las dificultades que nos vimos obligados a enfrentar. Sólo eso le interesa al futuro, porque no creo que las cosas cambien mucho en los próximos mil años.","brand":"Vintage Espanol","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":46303278924005,"sku":"NP9780345805089","price":18.95,"currency_code":"USD","in_stock":false}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/1842\/7735\/files\/9780345805089.jpg?v=1767732234","url":"https:\/\/k12savings.com\/es\/products\/manuscrito-encontrado-en-accra-manuscript-found-in-accra-isbn-9780345805089","provider":"K12savings","version":"1.0","type":"link"}